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martes, 29 de abril de 2014

David: Juramento de los Horacios





Podrían decirse infinitas cosas acerca de este lienzo, tal vez uno de los más famosos de su autor, junto con la Muerte de Marat. Representa todo un hito en la historia del arte francés y suele ponerse como ejemplo de la pintura neoclásica. Los dos referentes inmediatos para la obra son el teatro de Cornaille.El teatro había sido renovado en Francia como escuela de costumbres y moralidad. Los temas se extraían de la antigüedad, con historias edificantes que renovaran la corrupta sociedad del Antiguo Régimen. Debemos tener presente que la Revolución Francesa tendría lugar tan sólo cinco años después. Por otro lado, Poussin, artista del siglo XVII, era tenido por la generación neoclásica como el gran modelo de lo que debía ser la pintura: basada en el dibujo, en la perfección de la línea, con luz homogénea y blanca, con composiciones equilibradas sobre estructuras geométricas... Estas técnicas son las que traduce a un lenguaje moderno el propio David veíamos cómo el joven artista anticipaba el rigor de una obra teatral al ritmo narrativo de un cuadro. Pero es en el Juramento... donde alcanza un mayor relieve la doble estructura: unidad de lugar, tiempo e historia por un lado, por otro, reparto en tres actos de la narración. Estos tres actos o momentos están marcados físicamente por los grupos de personajes y por los tres arcos de la arquitectura de fondo. La historia se remite al origen legendario de Roma, que está en lucha con la ciudad de Alba, en el siglo VII a.C. La guerra será resuelta mediante el combate singular de tres campeones romanos y tres campeones albanos. Los designados son los tres hermanos de la familia de Horacio, por la parte romana, y los tres hermanos de los Curiati, por parte de Alba. Sin embargo, el caso está complicado por el hecho de que estas dos familias están ligadas por sendos matrimonios: una hermana de los Horacios con un hermano de los Curiati, y viceversa. Así pues, los tres momentos resumen en primer lugar, la declaración de guerra de los tres hermanos, el juramento de fidelidad a Roma que les toma su padre sobre las espadas que llevarán a la lucha, y la desesperación de las mujeres, que se apartan del ritmo histórico para llorar en su privacidad. La pintura neoclásica tiene por norma diferenciar el espacio masculino y el femenino. El masculino es el espacio público, el de la guerra o el trabajo. El espacio femenino será siempre el hogar, la intimidad, y sus labores llorar a los héroes muertos o realizar las tareas domésticas.

miércoles, 23 de abril de 2014

El rapto de las sabinas. Jacques-Louis David.


Aquí podemos observar una pintura del autor Jacques-Louis David titulado ''El rapto de las sabinas'' y realizado en 1799. Su estado de conservación es bueno. Esta obra se encuentra en el Museo del Louvre, en París.

David prefiere hacer gala en esta obra de un clasicismo exhaustivo, dejando atrás su clara prioridad por el Romanticismo. David sustituye lo emotivo por un estilo más sensual y clásico en la línea del más puro estilo griego que Winckelmann tanto reivindicaba. En el mundo griego se valoraba ante todo el desnudo masculino, que es protagonista en esta composición. La obra no fue comprendida, los cuerpos masculinos fueron tachados de andróginos. Si en los Horacios los cuerpos permitían adivinar las venas y la tensión muscular, en las Sabinas nos parecen esculturas clásicas deambulando por un friso. Como se acaba de decir, la composición es en friso, no existe el efecto de profundidad, el dibujo predomina. 

En primer término se desarrolla la escena principal, formada por figuras que parecen inmóviles, como congeladas para la eternidad. Estas figuras expresan la tensión contenida de la lucha. En cambio, en el segundo plano asistimos a figuras en tensión y pleno dinamismo, que se pone de manifiesto en los ojos extraviados de los caballos y exageraciones de sabinas.
En el centro del cuadro, vestida de blanco con los brazos abiertos se encuentra Hersilia, se encuentra entre su marido Rómulo y su padre Tito Tacio, que lidera a los sabinos, al otro lado se encuentra Rómulo,  se le reconoce por la loba representada en su escudo. 
Representa a las Sabinas que se interponen entre dos ejércitos. Para evitar la guerra, a la derecha están sus maridos (romanos), en el otro lado se encuentran sus padres y hermanos los "Sabinos". Para ello llevan a sus hijos para mostrarlos a sus familiares, la acción tiene lugar en Roma al pie del Capitólio. Gracias al coraje de las Sabinas la guerra se evitó.
La historia es mitológica, describe el secuestro de mujeres de la tribu de los Sabinos por los romanos. Cuando Roma fue fundada solo había hombres. Para solucionar el problema Rómulo (su primer rey) organizó unos juegos en honor de Neptuno, para ello invitó participar a los pueblos vecinos. Los Sabinos asistieron acompañados con sus mujeres, los romanos las secuestraron, años más tarde los padres y hermanos decidieron liberarlas, pero ya era demasiado tarde, pues habian tenido hijos con los romanos. 
Son pocos los personajes y caballos representados, la multitud la imaginamos por las lanzas y los estandartes. 


David no escogió el tema por casualidad. En la Revolución Francesa el pintor era diputado de la Convención, era amigo de Robespièrre, que fue guillotinado, y el pintor fue encarcelado en el Palacio de Luxemburgo (París). 

En prisión, David comenzó a pensar en el tema del cuadro, quería hacer a través de él una llamada para reunir a los franceses después del periodo del "Terror Revolucionario".

Esta pintura se encuentra en perfecto estado de conservación, como ya se ha dicho anteriormente y no ha sufrido ninguna modificación, ni restauración.

lunes, 21 de abril de 2014

Muerte de Marat.

La muerte de Marat (1793), es una pintura de estilo neoclásico en óleo sobre lienzo. Es obra de Jacques-Louis David.
Esta pintura es conservada en los Museos Reales de Bellas Artes de Bruselas, Bélgica.

En esta pintura podemos observar como la luz es natural y bastante débil guardando relación con el tema de la obra y que produce sensación de frío. Hay que destacar que predomina la gama de colores fríos, lo cual también guarda relación con el tema de esta pintura. El volumen de las figuras hace que aparezcan algunas sombras.
David es un autor que busca volumen y solidez, pintando como si se tratase de una escultura. Guarda las mismas características de las esculturas ejemplificadas en Cánova, pudiéndose aplicar estas a la pintura.
Los temas que representa suelen tener una simbología aplicable a la época.

David pinta a su amigo Marat en el momento de su muerte. En ese momento el personaje representado estaba escribiendo con lo cual, podemos ver que el brazo que utilizaba ha caído y que la cabeza se desplaza suavemente hacia atrás. Los labios expiran el último suspiro. En la otra mano sujeta un papel en el que puede leerse una fecha y alguna que otra frase. También se puede ver como en el cajón que utiliza como mesa hay una dedicatoria del autor a su amigo Marat.
Por último, destacar el puñal caído en el suelo con el que ha sido asesinado el personaje.

El Neoclásico es un arte de la Revolución. Es heredado de la Ilustración y rechaza el arte anterior como propio del Antiguo Régimen. Así pues, el Neoclásico es un arte uniforme y con modelos universales.
Hay un triunfo de las formas clásicas, se incluyen restos arqueológicos... Esto último provocará el fin del estilo cuando la curiosidad lleve a estudiar formas no tan ''clásicas'' en el arte romano, griego y otros períodos; esto daría paso al Romanticismo con el neogótico.





martes, 10 de abril de 2012

El Juramento del Juego de la Pelota.

El Juramento del juego de la pelota, es un compromiso de unión presentado el 20 de junio de 1789 entre los 577 diputados del tercer estado para no separarse hasta dotar a Francia de una nueva Constitución.
Para celebrar el acontecimiento, los parlamentarios jacobinos( sociedad de los amigos de la constitución) encargaron un año después a David Louis, plasmar el juramento.
El pintor procuró representar a la vez los hechos históricos con fidelidad, así como con exaltación.
Para simbolizar el sentimiento de unanimidad hace converger a hacia Bailly la mirada y los brazos de todos los diputados presentes, el cual levanta un brazo para intentar silenciar la multitud y leer la declaración en el izquierdo. Centrados y en primer plano se representan a 3 clérigos abrazados, uno de ellos cartujano y otro protestante, sacralizando, infructuosamente, el acto, así como representando la tolerancia. En el cuadro se reconoce también a Robespierre, primer plano a la derecha, de pie y con las manos sobre el pecho. La parálisis del único opositor al juramento, el diputado del tercer estado Martín- Dauch, sentado a la derecha del todo, se contrae ante el entusiasmo del general.
David se preocupa también de dibujar las caras al detalle para que cada protagonista pueda ser reconocido individualmente. Los participantes en este día adquieren así la figura de héroes nacionales. El pintor dibujó en las anchas ventanas la presencia del pueblo, simbolizando el apoyo del pueblo al juramento. Las cortinas flamean, representando el viento de la revolución que surca Francia.