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jueves, 15 de mayo de 2014

PAULINA BORGUESE



La imagen que vamos a comentar es una escultura del bulto redondo con función decorativa (retrato).Su autor fue Antonio Canova y esta actualmente en la galería borghese de Roma. Su estilo es el neoclásico (1805-1808).

El tema de la obra es la fama que el escultor fue cosechando hizo posible que realizara numerosas esculturas para Napoleón Bonaparte entre ellas ésta de su hermana pequeña, la predilecta del emperador, Paulina Borghese o Paulina Bonaparte. 


La joven ha sido representada siguiendo los modelos de las Venus victoriosas de la antigüedad clásica: recostada sobre un sillón, la hermana de Napoleón sostiene la cabeza con su mano mientras la otra descansa sobre su pierna, esta misma postura fue utilizada en numerosas ocasiones por los artistas para representar a la diosa del amor, por ejemplo Boticelli en su obra Venus y Marte. Parece ser que la belleza y la reputación de la dama hicieron que muchos en la época la consideraran una verdadera diosa del amor. 

Descripción: Desnuda de cintura para arriba, un fino paño cae por el respaldo del sillón y se ajusta a sus piernas cubriendo su desnudez. El cabello aparece recogido en una coleta despeinada y tan solo una pulsera adorna su bello cuerpo. En la mano que reposa sobre su pierna, una manzana hace referencia al mito de Paris y la belleza de Venus. 

Si bien es cierto que Paulina Borghese tan solo contaba con veintitres años en el momento en que Canova la retrató, la pericia del maestro hace que ésta adquiera un porte muy maduro y sensual; su mirada perdida acentúa aún más el sentimiento de relajación y belleza que trasmite la hermana del emperador. 

 La obra  realizada en bulto redondo, cuenta con una composición triangular y equilibrada. Con sumo cuidado el conjunto escultórico es una muestra de movimiento en acto, parece como si el espectador pudiera observar a esta Venus victoriosa mientras ella gira la cabeza de manera distraída y pensativa.

La obra, tallada completamente en mármol pulido, adquiere una gran calidad en la representación de los materiales destacando la representación del diván sobre el que la joven aparece recostada así como el paño que cubre su desnudez. La luz incide brillante y de manera regular en toda la composición alejándose de los claroscuros y sombras que incitan al dramatismo. En la escultura de Paulina todo es armonía y equilibrio. 

viernes, 20 de mayo de 2011

Las tres Gracias, Canova

La estatua de Antonio Canova Las Tres Gracias es una escultura de estilo neoclásico, en mármol, de las tres cárites mitológicas, hijas de Zeus - identificadas en algunos grabados de la estatua como, de izquierda a derecha, Eufrósine, Aglaya y Thalia - que se dice que representan la belleza, el encanto y la alegría. Las Gracias presidían banquetes y reuniones principalmente para entretener y deleitar a los invitados de los Dioses.

La obra está tallada de una sola pieza de mármol blanco. Los asistentes de Canova bloquearon el mármol, dejando a Canova terminar la talla final y hacer forma a la piedra para resaltar la carne suave de las Gracias. Esto fue una marca registrada del artista, y la obra muestra una fuerte alianza al movimiento Neo-Clásica del cual Canova es el máximo exponente en el campo de la escultura. Las líneas son exquisitas, refinadas y elegantes.

Las tres diosas se muestran desnudas, acurrucadas juntas en un abrazo, sus cabezas casi tocándose en lo que muchos han calificado como una obra de 'carga erótica'. Están de pie, inclinadas hacia dentro - quizás discutiendo un problema común, o simplemente disfrutando estando juntas. Sus estilos de cabello son similares, con el cabello trenzado y sostenido en la parte superior de sus cabezas en un nudo.

El estilo es elegante y sugiere refinamiento y clase - hay una belleza delicada en ellas que es común en la escultura de Canova. Los historiadores del arte han comentado en el equilibrio pacífico que parece existir entre las cabezas de las Tres Gracias. A diferencia de las composiciones de las Tres Gracias, que derivan de la antigüedad (donde las figuras externas están colocadas hacia el espectador y la figura central se acerca a sus amigas con su espalda en el espectador) - las figuras de Canova están de lado a lado, enfrentándose.

Las tres figuras de las mujeres se convierte en una en un abrazo, unido no sólo por sus manos, sino también por la bufanda que las une. La unidad de las Gracias es uno de los temas principales de la obra. En la versión de la obra encargada por la Condesa Josefina, las Gracias están de pie en un altar de sacrificios adornado con tres coronas de flores y guirnaldas simbolizando sus vínculos frágiles y cercanos.

El trabajo de Canova desafió la concepción del barroco de belleza como algo obeso y muestra a las Gracias como núbiles, y jóvenes esbeltas. Aunque esta no es la única salida de la pieza (y de hecho el cuerpo de trabajo de Canova) hecha del Barroco.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Eros y Psique






Esta escultura llamada "Eros y Psique" fue realizada por Antonio Cánovas.El artista realizó la obra por encargo del coronel inglés John Campbell (Lord Lawdor), el modelo fue comenzado en 1787, no terminándose la obra hasta 1793; en 1800 fue adquirida por el marchante y coleccionista holandés Henry Hoppe; acabando finalmente en manos de Joaquín Murat, mariscal de Napoleón, quien la hizo transportar hasta su castillo, donde parece que fue admirada por el propio Napoleón, hecho que influirá posteriormente en la vida del artista.



En esta obra Canova fue capaz de crear una composición verdaderamente expresiva del tema mitológico amoroso de Amor y Psique, representando el modelo culminante de la leyenda, para cuya representación sabemos, por el propio artista, se basó en la obra de Apuleyo El Asno de Oro, de esta forma el escultor una vez más se inspira en los temas y las tradiciones artísticas clásicas grecorromanas en busca de la perfección de formas, el gusto por el desnudo y la delicadeza de las superficies.



Según el propio Canova, esta obra representa el momento en que Eros, dios del Amor, acude a despertar a Psique (Personificación del Alma), del eterno sueño en el que había quedado sumida tras la inhalación de los vapores de una poción encerrada en un jarrón que le había entregado Proserpina, diosa del Infierno. Al abrir el cántaro, una nube la envolvió y cayó profundamente dormida, no despertando hasta ser besada por su enamorado.



Mediante esta representación efectista de la pasión, el amor y el deseo existente entre los amantes Canova hace apología del amor a la vez que hace referencia al alma inmortal del mito platónico.



El artista representa a Psique recostada sobre su cadera derecha, la joven se vuelve hacia atrás hacia su amado, el dios Eros, que se aproxima para besarla y rodea su cuerpo con un brazo mientras que con el otro sostiene su cabeza a la vez que ella rodea el cuello de él con sus manos. Ambos amantes se encuentran en el momento justo y tenso que precede al beso.



Al apreciar la obra podemos vislumbrar una percepción que podemos calificar de extraordinaria, pues los cuerpos están tratados de tal forma que componen un grupo de dos diagonales que a su vez forman una “X” definida ésta por las alas de Eros, su pierna derecha y el cuerpo de psique, encontrándose el centro de la composición en el breve espacio que separa las dos bocas que están a punto de unirse en un apasionado beso. La tensión contenida en la obra surge en los pies de ambas imágenes y se prolonga hacia el centro de la composición, donde ambas cabezas quedan enmarcadas por los brazos de la joven.



El gusto por lo clásico queda evidenciado en esta obra por la forma que adquieren los pliegues de las telas, que evocan el mismo tratamiento que las esculturas clásicas.



La maestría de Canova en el tratamiento del mármol le permite representar el calor de los cuerpos, la vitalidad y el sentimiento, algo casi imposible de conseguir de un material en apariencia frío y alejado de la naturaleza viva, consigue dotar de piel a sus esculturas.