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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Mosaicos de Justiniano y de Teodora

Estos mosaicos están hechos con pequeñas piedrecitas de colores o teselas, empleando las habituales técnicas romanas del Opus Tessellatum (teselas cúbicas e iguales para el interior) y el Opus Verniculatum (de formas diferentes y empleadas para los detalles).
Entre la larga serie de mosaicos de la iglesia son destacables los dos paños que representan en el interior del ábside a los emperadores Justiniano y Teodora, acompañados de sus respectivos séquitos, realizando una ofrenda en el propio templo.
 En general, ambos mosaicos presentan escasos rasgos naturalistas o realistas, son muy simbólicos, incluso abstractos, buscando mostrar la supremacia y alejamiento del poder imperial.
 A pesar de que en los mosaicos aparecen los retratos oficiales de Justiniano y Teodora, Sabemos fehacientemente que ninguno de ellos visitó jamás la iglesia, porque nunca estuvieron en Ravena (que había sido conquistada por Belisario en el año 540) y, sin embargo, estas son las únicas representaciones que nos han llegado del emperador y su esposa, una especie de "retratos oficiales", con cierta idealización, de casi 1500 años de antigüedad.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Mosaico de Justiniano.




El mosaico de Justiniano, de autor desconocido, es de origen bizantino, es un retrato conmemorativo del año 547. Lo podemos encontrar en el presbiterio de la iglesia de San Vitale de Rávena.

En esta época se hicieron muy importantes los mosaicos, sobre todo este y el de su esposa Teodora, ambos en la misma iglesia y son de los mejores ejemplos del arte bizantino. Se construyen mediate pequeñas piedrecitas de barro o mármol de distintas tonalidades de colores.

Como podemos observar, Justiniano aparece mas o menos en el centro de la composición, porque era su figura la más relevante. Lleva una túnica oscura y tiene muchos complementos y está coronado con una aureola de santidad. Su figura es rígida y hierática, ya que las ropas muestran pliegues verticales y sin movimiento. También los rasgos faciales muestran ese hieratismo de la figura. Está compuesto por un fondo de color dorado que da una sensación de solemnidad y el suelo de color verde. Se coloca en la composición algunos elementos arquitectónicos.
Se puede observar una perspectiva escalonada, que es la superposición de cabezas de iguales suspensiones en los demás componentes del mosaico.
El emperador Justiniano lleva en sus manos una patena dorada, que donó al obispo Maximiano.
A Justiniano, lo acompañan el conquistador de la ciudad de Rávena y el obispo Maximiano y hay un tercer religioso.
También aparecen dos representantes de la nobleza y varios soldados con el crismón, símbolo de Cristo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Mosaico de Teodora.

En esta imagen podemos o observar el mosaico de Teodora que se encuentra en el presbiterio de la iglesia de San Vitale de Rávena (Italia). Su autor es desconocido y su cronología es de 547.

En general se emplearon las técnicas musivarias usadas anteriormente por los romanos, con una preferencia especial por el opus tessellatum y por el uso de una gama cromática muy rica, en la que el dorado tiene una presencia muy importante.

Está dominado por un fondo dorado atemporal que imprime a la escena una mayor sensación de solemnidad. Sin embargo, también puede apreciarse una voluntad realista en el hecho de diferenciar el suelo de color verde y colocar en la composición algunos elementos arquitectónicos. Además se intuye un fallido intento de perspectiva, porque se ha situado una fuente delante de la puerta de una habitación, cuyo interior aparece detrás de la cortina que abre uno de los personajes.
También se utiliza la perspectiva escalonada o isocefalia (superposición de cabezas de iguales dimensiones) en la representación de los personajes secundarios: damas de honor.
El cromatismo es muy rico en matices y tonalidades, y destaca la variedad de motivos decorativos de algunas túnicas.

La construcción de una nueva capital atrajo artistas y artesanos de todo el imperio.
Pero en el año 395 el imperio quedó dividido por Teodiso: el Orienter para Arcadio y el Occidente para Honorio. Con la reconquista de Justiniano se pretende rehacer el imperio perdido y conquista África, el sur de España e Italia (527-565).
Este imperio tiene una herencia clásica como es el derecho, la Administración imperial romana y el idioma y la civilización romana, así como una herencia cristina en la costumbres de tipo oriental. Estas dos herencias trajeron consecuencias como la corte imperial y el cesaropapismo: intervención del emperador en asuntos de la iglesia.




jueves, 28 de noviembre de 2013

Mosaico de Justiniano

En esta imagen vamos a comentar el Mosaico de Justiniano, perteneciente al arte musiviario y de autor desconocido. Se caracteriza por la utilización de pequeñas piedrecitas, llamadas teselas, de mármol o barro cocido policromadas para decorar las paredes de los templos. Las pequeñas teselas se unían en el suelo formando un paisaje o iconografías religiosas. Son herencia del paleocristiano ya que estos las usaban en los muros a diferencia de los romanos que las utilizaban para decorar los suelos. Como la pintura, la escultura o la arquitectura el arte musivario también tiene sus características como son la tendencia a la idealización, el uso del plano corrido o las figuras aisladas. El reflejo de la luz causaba un precioso efecto en los mosaicos ya que el color predominante era el dorado.

Cada parte del templo estaba destinada a mostrar una iconografía diferente. En el ábside se representaba al Cosmocrátor y a la Theotokos. En los laterales de las naves se representaba la comitiva en procesión litúrgica y las escenas del antiguo y nuevo testamento. En la cúpula se mostraba la mano de Dios saliendo de una nube rodeada de profetas. Más abajo, en las pechinas, se representaban cuatro serafines.

El mosaico de Justiniano se encuentra en la iglesia de San Vital de Rávena. Más concretamente en su ábside, en las paredes de este. Allí distinguimos dos mosaicos, el de Justiniano y el de su esposa Teodora. En el mosaico de Justiniano lo vemos acompañado del arzobispo de Rávena y todo su séquito que llevan ofrendas. El retrato o símbolo de Justiniano se ve idealizado separándolo de alguna forma del resto de figuras. Mantiene las características de las figuras en los mosaicos; isocefalia, pies en "v", frontalidad, horror al vacío, movimientos reiterados en todos los personajes, hieratismo y rostros indefinidos en el séquito.

En lo que respecta al séquito debemos destacar que mantiene las características anteriormente mencionadas y, en los guerreros de la izquierda, el escudo con el crismón. El arzobispo porta una cruz y , a su izquierda, dos miembros de su séquito portan un libro y un incensiario. Justiniano es representado con una aureola, símbolo de divinización.