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domingo, 20 de octubre de 2013

Tumba de Sennefer y su esposa.

Es una pintura que se encuentra en la tumba de Sennefer, quien era alcalde de Tebas. Su tumba está situada en Sheikh Abd el-Qurna en la necrópolis tebana, en la orilla oeste del río Nilo.
Actualmente estas pinturas están protegidas y seguras detrás de un vidrio, por lo tanto, se encuentran en buen estado de conservación.

Se trata de una pintura mural. La técnica de pintura en el arte egipcio se desarrollaba revistiendo el muro con una capa de tierra con paja y encima, una mezcla de arena y cal. Así, quedaría una superficie blanca y lisa. Más tarde, se cuadriculaba el muro y se dibujaban los contornos y luego el pintor repartía los colores con gran detalle.
En este caso, utiliza unos colores vivos y luminosos donde predomina el dibujo ya que las figuras están delimitadas por líneas marcadas independientemente de su color. Así, se produce la sensación de formas planas.
Las figuras se realizan el la misma escala, sin embargo, hay figuras secundarias que tienen un tamaño inferior a las figuras principales, en este caso Sennefer y su esposa. También se pueden observar muchos detalles, aunque estos mantienen la misma intensidad.
Los colores que predominan son los colores primarios e intensos. Estos colores son distribuidos de forma plana, es decir, de forma uniforme en la superficie; estos colores no son degradados.
Los elementos resultan ser planos, apareciendo de frente, sin embargo, el rostro aparece de perfil.


Esta pintura aparece en el Imperio Antiguo (1410 a.C.), donde se establecen las bases formales e iconográficas de la caracterización del arte egipcio: la perspectiva aspectiva presente en pequeños relieves o figuras votivas y la definición del conjunto funerario, formado por una pirámide o tumba con un templo funerario adjunto y otras edificaciones.
El arte egipcio estaba muy relacionado con la creencia en el más allá: el alma del difunto que debía volver la cuerpo en el momento de la resurrección. Por ello, la muerte se acompañaba con rituales y momificaciones. Los faraones y poderosos se hicieron construir lujosos sarcófagos y monumentales sepulcros.
Así, como se ve reflejado en esta obra, se hacen numerosas inscripciones y pinturas que decoraban estas grandes cámaras funerarias.
Concretamente, en esta tumba se refleja la temática amorosa de Sennefer y su esposa bajo la parra funeraria, ya que en el techo podemos observar un gran número de racimos de uvas.


sábado, 12 de octubre de 2013

JUICIO DE OSIRIS





El Juicio de Osiris es una escultura del arte egipcio, pertenece a un autor desconocido. Esta obra está conservada en el Museo Británico de Londres y está en un favorable estado de consevación.

Es un papiro egipcio datado en el siglo XIII a.c. perteneciente al Libro de los Muertos.
En esta obra aparece el espíritu del fallecido era guiado por el dios Anubis ante el tribunal de Osiris.
Anubis extraía mágicamente el corazón, que representa la conciencia y moralidad) y lo depositaba sobre uno de los dos platillos de una balanza.El corazón era contrapesado con la pluma de Maat (símbolo de la Verdad y la Justicia Universal), situada en el otro platillo.
Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia:
Si esta era positiva su Ka (la fuerza vital) y su Ba (la fuerza anímica) podían ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj (el "ser benéfico") y vivir eternamente en el Aaru (El Paraíso)
Pero si el veredicto era negativo, su corazón era arrojado a Ammit, la devoradora de los muertos (un ser con cabeza de cocodrilo, piernas de hipopótamo y melena, torso y brazos de león ), que acababa con él. Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal; aquella persona dejaba de existir para la historia de Egipto.

La religión egipcia era politeísta, es decir, tenían varios dioses, como Ra (dios solar), Amón (dios del sol en Tebas, unido a Ra), Horus (sol naciente, hijo de Osiris y regidor de los asuntos de los hombres; se une al faraón) y Osiris (dios de los muertos) y sus consecuencias para la vida y el arte egipcio.
Para el egipcio, el hombre estaba integrado por tres componentes: Cuerpo, alma y espíritu.

jueves, 9 de octubre de 2008