lunes, 19 de mayo de 2014

Autorretrato (1889)

Vincent van Gogh nació en Groot Zundert, Holanda, el 30 de Marzo de 1853. Fue hijo de Theodorus van Gogh (1822-85), un pastor de la Iglesia Reformada Holandesa, y de Anna Cornelia Carbentus (1819-1907). Desgraciadamente no existe prácticamente ninguna información relacionada con los primeros diez años de vida de Vincent. Estuvo dos años en un internado y posteriormente estudió dos más en la secundaria King Willem II en Tilburg. En aquel año, 1868, Van Gogh dejó sus estudios cuando tenía 15 años para no volver.
Quizá nos encontremos ante uno de los retratos más bellos y significativos de Van Gogh. Fue realizado en septiembre de 1889, inmediatamente después de su recuperación. Muestra a un hombre con una salud aceptable - bien alimentado y con el alcohol limitado a medio litro diario - pero con preocupaciones interiores como se demuestra en el gesto y la mirada de Vincent. Sabe que ha superado la fuerte crisis que se produjo en julio de 1889, pero teme una nueva recaída precisamente porque la enfermedad no le permite pintar. Su mayor deseo es crear, empleando una técnica muy personal; la línea ondulada se ha adueñado de la imagen, no sólo en el fondo sino que también se muestra en la chaqueta. El azul y el naranja - colores complementarios - realizan un interesante contraste, sin olvidar el creado por la línea marcada por los contornos (chaqueta, ojos, etc.) con la soltura y rapidez del resto de la composición. Pero por encima de las fórmulas estilísticas empleadas, sorprende la capacidad para mostrar su personalidad, como ya hicieron pintores como Rembrandt o Van Dyck en el Barroco.


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